3 de julio de 2011

¿POR QUE MIRAR AL CIELO?

Las primeras palabras que escuche de Nathalie fueron: "uy parce que buena música tiene", al mismo tiempo que me señalaba un cd de The Beatles, el "Abbey Road" y otro de grandes éxitos de Bob Marley de mi estuche, mientras se asomaba por la ventana del salón.

A partir de ese momento supe que me la llevaría bien con ella, pero jamás que ella sería una influencia tan grande en la manera que veo ahora la vida. Claro, cuando estabamos en el colegio solo se trataba de mamar gallo, montarsela a los profesores, romper vidrios, meterse en problemas y reir. Sin dejar de mencionar nuestro afán para que en el colegio le dieran más espacio a la cultura, creo que eso también nos acercó más. Ella siempre decía que sus padres eran amantes del teatro y yo pensaba en ese tiempo que alguna etapa de mi vida estaba destinada sobre las tablas de un escenario. Aquella etapa la viví, y tuve la fortuna de hacerlo codo a codo con "Corde". De alguna manera, creo yo, empezamos un movimiento nuevo en el colegio: perder el miedo a ser otro. No temer a ser lo que otros no quieren o piensen que no se debería ser. Eso lo digo porque estabamos en un colegio femenino, tan femenino que cuando se necesitaba realizar el rol de hombre siempre eramos, ella y yo las voluntarias. Creo que nos divertiamos más porque así podiamos hacer más tonterias. Nathalie nunca tuvo miedo de ser diferente, eso la hacía aún más especial, y creo que todos los que la conocen se contagiaron de esa libertad.

Al entrar a la Universidad, fue díficil mantener el contacto, pero en ocasiones nos reuniamos en el chorro de quevedo a tomarnos una polas, y si era muy temprano optabamos por aguadepanela con almojabana y queso,( ni se imaginan lo que daría por saborear eso en estos momentos). A medida que pasaba el tiempo ya no nos encontrabamos tanto, ya eramos unas personas serias.... ( mentiras!!!), simplemente perdimos el contacto hasta que en el 2006 empezamos a hablar de nuevo. Ese mismo año, Nathalie se convirtió en mi cúpido, o más bien la celestina!!!. Una noche me llamó a invitarme al concierto de su mejor amigo, a quien yo había conocido años atrás, en el 2003. Esa noche baile al ritmo del currulao despues de no haberlo hecho por años, creo que lo más emocionante fue que lo hice toda la noche... con Nathalie (risas) quien siempre era mi compañera de baile. Para la víspera de Navidad del mismo año, recibí una llamada de ella, pidiendome que nos encotraramos en la plaza de Pablo VI porque alguien me quería saludar, en el fondo escuho la voz de su mejor amigo diciendo ( mejor no les cuento esa parte, quedaría fuera de contexto, creánme). Nose si fue el comentario subido de tono lo que me hizo verlos o comprobar si el chico que me había gustado en el 2003 todavía me hacía temblar las piernas. A partir de esa noche no hubo vuelta atrás, no sin antes haber sido cuestionada por Nathalie sobre mis intenciones con su mejor amigo, tan linda ella haciendole el cuarto a su parcero... Creo que lo que vale la pena resaltar acá, es que si tu eras importante para ella siempre curbriría tu espalda, como lo hizo con Sebastián.

Nathalie cambió su carrera y empezó a estudiar diseño gráfico. Lo que nos parecía extraño, pero logró demostrar que había tomado la desición correcta. Siendo su espíritu tan libre, ella tomó un camino que le permitiera expresarse y ser. Simplemente ser. Nunca tuvo miedo a decir lo que pensaba, ni siquiera en el colegio, su verdadera vocación siempre había sido opinar, debatir, discutir, gritar! y el Arte es el mejor medio para hacerlo. Muchos de nosotros hemos podido observar sus trabajos, y la mayoría nos invitan a hablar, a liberar nuestros pensamientos y abrir nuestras mentes. De las cosas que supe que hizo, la que más me impactó fue la frase de un graffiti que escribio en alguna calle de Bogotá, y decía asi: ¿de qué color es el cielo hoy? piensen... ¿ de qué color es el cielo hoy?. Todo se detiene cuando hacemos juiciosamente el ejercicio de pensar si talvez durante todo el día que estuvimos distraidos, ocupados, afanados, enfadados, preocupados, nos detuvimos a mirar el cielo... muy pocos o ninguno lo habrá hecho, ¿cierto?... ¿por qué? talvez no sabemos vivir, talvez no sabemos aprovechar pequeños momentos de felicidad, talvez no nos damos cuenta que la felicidad y la paz se pueden encontrar con un simple gesto: parar, respirar y lentamente dirigir la mirada hacía arriba... Si hicieramos este ejercicio todos los días nos dariamos cuenta que somos tan pequeños como nuestros problemas.

Nathalie me enseño a vivir la vida, porque ella trató siempre de hacerlo libremente, sin esconderse, sin cohibirse, vivio más de lo que yo viviré... Hoy estoy cumpliendo un sueño, que me ha costado sacrificios, como dejar a mis seres queridos y he experimentado momentos díficiles que nunca pensé superar... si lo hice fue porque de vez en cuando recordaba mirar el cielo, y no importaba que estuviera gris, azul, blanco o rojo... sabía que estaba viva y que eso era suficiente para luchar. Pero lo más hermoso del cielo es que esta en todas partes, y mirar el cielo es sentir el espíritu de Nathalie observandome de vuelta, es un reflejo al cual me encomiendo para darme energía y para pensar en los seres que amo.

Creo que todo lo que les he contado sobre ella es una invitación... y si entendieron, sabrán que hacer...

17 de abril de 2011

Audiovisual

Este canal de youtube les permitirá ver mi trabajo audiovisual.
Cuenta con trabajos en Video-arte, registro audiovisual, actuación y videos caseros

Antistiano

Si quieres sentirte menos que humano solo falta que te den un colchón en mal estado para dormir sobre el suelo de la sala de un apartamento de una persona izquierdista en un país desarrollado. El problema no es el colchón sobre el suelo, no, uno siempre esta agradecido por permitírsele pasar los duros inviernos bajo un techo. Tampoco lo es la suma de dinero que poco a poco, cae uno en cuenta que seria la misma para pagar un cuarto de servicio de 9 metros cuadrados en un ultimo piso de un edificio burgués y compartiendo el baño con un completo extraño. Talvez ese pequeño espacio no sea lo mismo que una sala de 20 m cuadrados, pero al menos casi se podría llamar propio. Al menos sabes que no disturbas el sueño del otro al bañarte a las 9:30 de la mañana, o interrumpes su rutinaria y solitaria vida un fin de semana frente a un televisor hasta las 2 o 3 de la mañana, o lo aquejas con tus preocupaciones por lo poco que sabes sobre seguros médicos, o invades el espacio donde come su desayuno, o gastas un poco más electricidad para calentarte por las madrugadas. Y donde tus buenas intenciones hacen parte de una memoria fragmentada y manipulada a conveniencia de uno solo.

Porque uno finalmente no fue nada, solo un ingreso económico mensual que saca de apuros al anticapitalista, anticolonialista, antifacista, antirracista, anti, anti, anti y miles de antis más. Si tú, como ese “ingreso” decides mejorar tu condición de vivienda y vida, talvez podrías dejar en la “mierda” al “antistiano”. Y además a sus ojos, abrirse camino y conseguir las cosas más difíciles que se pueden conseguir en el extranjero es “no lograr nada”. Porque talvez lograrlo significa dar masajes en la espalda del “pobrecito antistiano” y limpiar una habitación llena de polvo en sus muros y techos pues jamás nadie más que tú se percató de la falta de aseo de un espacio sagrado: El hogar. Masajeas y limpias a pesar de que tu columna no puede más con el peso de las maletas donde guardas tu vida. Buscas Amigos que te ofrezcan una noche en sus hogares para dejar dormir y usar la sala al otro, o llegas tarde sin importar el cansancio para no interrumpir sus visitas así no tengas algún plan.

Cometemos errores, de eso se trata ser humano, pero es más humano bajar la cabeza y reconocer la falla. La mía esta en el silencio, guarde mi inconformidad por la comodidad de alguien más y eso me ha llevado a tener menos respeto por mi dignidad. Recuerda Quejarte! Hablar! Gritar! no esperes a que todo se transforme en la bola de nieve, podrías morir lentamente a causa de asfixia. Jamás puede alguien manejar tu vida o decirte cuando es conveniente que salgas adelante, porque siempre será cuando le convenga más, o cuando encuentre un mejor “ingreso”. Y si finalmente el Animal más importante de la casa es la mascota del “antistiano”, talvez deberías pensar en usar la caja de arena en vez de ducha e inodoro y ceder tu preciado colchón. No tengo nada en contra de las mascotas yo amo a la mía, pero nunca deja de ser un hermoso animal, y un humano nunca deja de ser digno incluso humano.

Se vale comer mierda? sí!, pero siempre con el fin de comer saludable al final del largo camino. Somos dueños de nuestras propias vidas, nadie debe decidir por ti, nadie te debería definir, menos como un “ingreso”, y mucho menos inferior a un animal. Aunque, de todas formas los animales son más nobles que los humanos, nunca actúan con rencor o con malas intenciones. Nunca esperan a que llegues a dormir a tu colchón, y te percates que la calefacción esta al máximo después de quejarte por frío, a pesar de que se te dijo que por subirle a la calefacción dejabas a la otra persona en la “mierda”. Bajas la calefacción para evitarle más problemas y después es tu culpa que se mueran de frío, o que la factura llegue cara, o que tú mismo decidiste supuestamente subirle de nuevo a la calefacción.

Con este texto quiero cerrar otro de los capítulos de mis 23 añitos de edad y casi 24. Si escribo es para hablar, para quejarme y para gritar. Porque nadie es dueño de mis decisiones, nadie es dueño de mi dignidad, y nadie puede tomar el lugar de mi conciencia. Yo soy libre, libre como un pájaro y jamás me volveré a enjaular.

Amigo lector, o enemigo, toma las experiencias de la vida para aprender a ser mejor persona, y eso solo se logra dejando el rencor, la venganza, el mal trato, la grosería, la manipulación, la soberbia y la deshonestidad de un lado. Se siempre bueno con los demás, así te menosprecien o te subestimen. Todos somos capaces de lograr lo que sea, nadie nos puede decir lo contrario. Trata de olvidar a aquellos que te lastimaron, recuerda a los que siempre te apoyaron y perdonaron tus errores. Nunca bajes la cabeza tantas veces, hazlo humildemente y desde el corazón, la respuesta ya no depende de ti.

Hoy valoro lo que tengo, y eso es mi humanidad. Y al diablo con los anti-humanistas!


4 de septiembre de 2008

El Submarinista


Durante las largas travesías, el submarinista, se amolda a los espacios reducidos del submarino que lo lleva en su seno a cumplir otra de las misiones que le son encomendadas, el color gris de los equipos y tableros de control, donde debe concentrar la mayor parte de sus habilidades para lograr ejecutar cada una de las tareas durante las faenas de trabajo.

En los espacios adyacentes de color blanco sucio ó beige que rodean a los equipos, el submarinista encuentra algo de tranquilidad y frescura, para mantenerse sereno y poder agudizar los sentidos que se necesitan, y así, controlar cada uno de los equipos que debe mantener en operación; oír posibles fugas de aire ó agua, poder sentir el cambio de temperatura de los equipos y oler la presencia de humo en caso que se quemara uno de los equipos.

Mientras transcurren estas travesías, que pueden durara entre uno ó dos meses, la vida del submarinista, se vuelve monótona causada por la rutina, pero para mitigar ésta monotonía se realizan eventos culturales ó recreativos, en los cuales participan la mayor parte, unos como actores y otros como espectadores.

Cuando el submarino se encuentra en inmersión, todos los tripulantes se encuentran en sus puestos de acuerdo a la condición de navegación; que puede ser e combate ó de crucero, en este estado, todos los sentidos se agudizan en especial el oído para minimizar los ruidos que puedan delatar la presencia del submarino al enemigo, la tensión aumenta en cada submarinista, al pensar cual puede ser el resultado de la misión encomendada, hasta cuando termina esta condición.

El submarinista tiene que ser una persona que haya pasado unos requisitos y pruebas psicológicas, psicotécnicas y físicas, que lo muestran libre de agresividad, claustrofobia ó cualquier otra fobia, como también no sufrir de la vista con enfermedades, como el daltonismo ó estrabismo, ya que durante las navegaciones pone en servicio todos sus sentidos para el bien propio y el d sus compañeros, por que así son los submarinistas, como los mosqueteros, “uno para todos , y todos para uno”.

En los lagos trayectos en inmersión, el físico del submarinista se ve un poco afectado por la falta de sol y por el bajo porcentaje de oxígeno al que esta expuesto, pero el estado de ánimo y la convivencia no se deben perjudicar, (mosqueteros).

El miedo, el extrañar lo habitual de la casa, sentirse solo y lejos de sus seres amados, tratan de bajar la moral a cada quien, pero con el apoyo mutuo todo se hace más llevadero, el pensar que el tiempo transcurre, pero al terminar la travesía se encuentra con las persona que ama, y toma fuerzas para soportar cualquier adversidad.

Cada navegación y cada reencuentro al regresar al puerto de partida, le deja al submarinista mucho aprendizaje, tanto en lo profesional, como en la convivencia, pues esto último enseña a tratar a las demás personas y a incrementar el lazo de unión con los seres queridos y con los compañeros con quienes comparte la mayor parte del tiempo.

El submarinista podría escribir una novel ó un cuento con cada una de las navegaciones, gracias a todas las anécdotas y vivencias a que esta expuesto, junto a sus compañeros.

Lo anterior ha sido un pequeño relato de lo que representa a una persona al ser “submarinista”, integridad, honestidad, compañerismo, trabajo en equipo, rectitud, sinceridad, buena salud y amor por lo que esta realizando, y sobre todo su deseo de hacerlo bien.

Atentamente, El Submarinista.

Autoría del texto a Gilberto Esquivel.